Siempre que un futbolista alcanza los 150 partidos con un club, a mi cabeza le viene inmediatamente una escena magnĆfica de la pelĆcula Buscando a Nemo. Marlin, el padre del pececito perdido, le pregunta a una tortuga verde por su edad. Y ella, Crush, con esa vibra tan molona y despreocupada, responde con todo el flow del ocĆ©ano: ā150, tĆo⦠y los que me quedanā. Pues eso me pasa con Caye Quintana y el Recreativo de Huelva.
Lo de Caye y el Decano de nuestro fútbol es una historia intermitente e interminable. El de Isla Cristina sabe lo que es jugar con el cuadro albiazul en Segunda División, la ya extinta Segunda División B, Primera Federación y Segunda Federación.
Si aunamos todas sus etapas suma 50 tantos defiendo la elÔstica onubense. El último, el pasado domingo para darle tres puntos fundamentales al Recre contra la Deportiva Minera.
Formado en las categorĆas inferiores del Isla Cristina, llegó como juvenil al Decano y, con un paso una temporada como cedido en el Ćcija, Caye ha pasado por cuatro categorĆas distintas defendiendo la camsieta albiazul. Y fue lo de los que no se bajó del barco tras el trĆ”gico descenso del curso pasado.
A sus 32 años, lo único que busca Caye Quintana en estos momentos es devolver al conjunto albiazul donde se merece. Con sus goles, con su liderazgo y con su amor a unos colores que ya traspasa la barrera de los 150 partidos. Una cifra que celebró de la mejor que mejor sabe hacer: anotando para dar puntos al Recre.

