En el énesimo intento de ganar fuera de casa, el Recreativo volvió a dejar escapar otra ventaja y una oportunidad de oro en Extremadura y sufrió el mayor de los castigos imaginables con un gol en el minuto 100 que dio la victoria al conjunto extremeño que ha certificado, casi, su ascenso directo. Y el equipo de Arzu se ha complicado una plaza en el play off de ascenso.
El gol inicial de Roni fue neutralizado en el tramo final de un partido que sirve de poco al Decano que seguirá fuera de los puestos de play off y también, por ende, del primer puesto que es ya más una utopía que otra cosa. Porque es imposible lograr el ambicioso objetivo del ascenso -directo o no- sin ganar fuera de casa desde hace tres meses. Y para estas estadísticas, más madera: El Decano solo ha sumado dos victorias a domicilio en 20 partidos desde que Arzu llegó al banquillo.
Demasiado tiempo sin ganar fuera de casa
Podemos hablar de nervios, de falta de concentración, de árbitros o falta de acierto, pero cuando algo se repite una y otra vez, el problema se extiende más allá de la razón y la sicosis como visitante continúa. Pero el problema es que no hay tiempo para la solución inmediata. Quedan tres partidos, dos en casa y uno en Lebrija ante el Antoniano -que se juega el descenso- y hay que ganar los tres.
Ahora las cuentas no salen. Da igual lo que sucediera en Extremadura, las ocasiones falladas o que el árbitro volviera a desquiciar al Decano y también a Arzu que acabó expulsado. El Decano está a tres puntos de la quinta plaza y con el average perdido con un Xerez CD que supo sufrir para ganar a domicilio, al igual que lo hicieron UCAM y Águilas, amén del Extremadura.
Por tanto ha sido una jornada negra para los onubenses que se ven obligados a ganar los tres partidos que quedan para tener alguna opción de pelear por el play off de ascenso, algo que ninguno de los cientos de recreativistas desplazados pensaron en el inicio de la jornada.

